DESASTRES EN LA INGENIERÍA: Colapso en el Hotel Hyatt. (PARTE I)

La ingeniería es una herramienta maravillosa para la humanidad. Es la encargada de permitir que ideas, aparentemente imposibles, se vuelvan realidad. Rascacielos imponentes, estructuras que parecieran levitar, presas de gran porte, entre otras muchas, son factibles gracias a la aplicación de la ciencia y arte de la ingeniería.
Pero, lamentablemente, no todo es color de rosas en nuestra historia. En el artículo de hoy, hablaremos sobre un hecho capaz de quitar vidas a centenares de personas. Se trata de la falta de coordinación entre las partes (spoiler alert jajaja).

¿Por qué decimos esto? Pues verán:

La historia nos ha mostrado, por las malas, que se debe tener recaudos en etapas de análisis, diseño, proyecto integral, documentación, y supervisión de obra. En esta última es importante revisar, siempre, que todo se condiga entre los planos de proyecto, y lo que finalmente se construirá.
Dentro de esta situación mencionada en el párrafo anterior es donde se produjo el meollo de la cuestión, en el Hotel Hyatt, en Kansas City, USA, en Julio de 1981.
Inicialmente, el hotel estuvo en funcionamiento, por cerca de un año. Se trataba de un hotel de gran categoría, en su época, que inspiraba una nueva visión e inversiones en la creciente ciudad de Kansas City, en Estados Unidos. El lugar contaba con habitaciones muy cómodas y un gran salón que solía ser utilizado para entretenimiento y para fiestas o concursos de baile, por la gente de la alta sociedad de la zona.
Su principal atractivo eran las pasarelas elevadas, en dos niveles, sostenidas por medio de tensores, que permitían a los transeúntes disfrutar de la vista impactante del hotel, cuando circulaban entre las habitaciones.

Fig. 1 – Pasarelas en el hall principal del hotel.

 

Fig. 2 – Pasarelas en el hall principal del hotel.

 

Lamentablemente, la noche del 17 de Julio de 1981, en medio de una fiesta, y con gran cantidad de personas circulando por las pasarelas, se pudo escuchar un fuerte sonido, inicialmente, y a los pocos segundos, se produjo el colapso de una de las pasarelas, provocando grandes destrozos materiales y pérdidas de vida.

Fig. 3 – Imagen en momentos posteriores al colapso.

 

Fig. 4 – Imagen en momentos posteriores al colapso.

 

¿La razón?: En brevísimas palabras, se debió a diferencias entre el diseño de las uniones y la construcción definitiva. Esto provocó que las conexiones se sobrecarguen con el doble de su carga de diseño.

¿El resultado?: Basta con ver en las fotos y videos. Podría decirse a primera vista que fue responsabilidad del constructor, por modificar el detalle de diseño. Pero el proyectista tuvo su cuota parte, sin dudas, puesto que su diseño era sumamente complicado de materializarse.

Moraleja: Siempre debemos darles importancia a todas las etapas de proyecto, detalles y hacer seguimiento de la construcción.

Hablemos ahora un poco más en detalle de lo sucedido.

Verán, en pocas palabras, el diseñador de la estructura proyectó un detalle constructivo para sostener las vigas de la pasarela con un tensor, con las siguientes características:

Fig. 5 – Detalle de la unión, según se proyectó.

 

Pero eso resultaba sumamente complicado y complejo de materializar. Por lo que el constructor propuso la siguiente situación:

Fig. 6 – Detalle de la unión, según se construyó.

 

Producto de este cambio, parte de las uniones (las tuercas, principalmente), se vieron solicitadas con una fuerza igual al doble de la solicitación que hubiese tenido en la situación proyectada.

Fig. 7 – Fuerzas en los elementos, según el diseño original (a) y la construcción (b).

 

Lamentablemente, luego de esa propuesta, ninguna de las partes involucradas revisó si el detalle del constructor podría verificar las cargas de diseño, y se aprobó sin ser analizado, ¡Tremendo problema!
Lo cual produjo la rotura a través del punto de mayor fragilidad en la unión, con la consiguiente sobrecarga en elementos no previstos y posterior colapso.
Con ello, llegó el desastre, en la fiesta suscitada la tarde/noche de verano (17 de Julio) de 1981, provocando 114 fallecidos y un centenar de heridos.

Fig. 8 – Detalles previos al colapso.

 

Fig. 9 – Detalles posteriores al colapso.

 

Dejaremos para un siguiente post los detalles finos de cómo se fue desarrollando esta historia con el paso de los meses. Veremos cómo se fue gestando este hecho.

Acontecimientos de este calibre suelen dejar marcas, no solo en la historia, sino también en nuestras metodologías, normativas y controles para los proyectos y las obras de ingeniería.

Esperamos que esta información nos sirva a todos para mejorar en nuestro proceder.